Del Baobab a los hoteles cápsula: cómo los fondos y la especulación están cambiando Lavapiés
A Sara la obligan a marcharse del que fue su hogar durante casi una década. No la desahucian con una orden judicial, pero sí con una subida de alquiler imposible de asumir. Al marcharse, no deja solo una casa, sino un barrio que ya no reconoce a sus vecinos. Esas paredes pasarán ahora a estar ocupad...
Redirecting to full article...