Primero fueron la música o el cine y ahora los videojuegos: los cambios de consumo agudizan la crisis del formato físico
Escuchamos música en Spotify, vemos series en Netflix, conducimos un coche de renting y vivimos en un piso de alquiler. Mes a mes pagamos por servicios que, en realidad, no nos pertenecen. El último ejemplo en sumarse a esta lista ha sido Sony, quien ha anunciado que dejará de fabricar videojuegos f...
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