Søren Kierkegaard, filósofo, ya lo avisó en 1843: «La puerta de la felicidad se abre hacia dentro; si empujas, la cierras más»

Søren Kierkegaard, filósofo, ya lo avisó en 1843: «La puerta de la felicidad se abre hacia dentro; si empujas, la cierras más»

El padre del existencialismo entendió la felicidad como un movimiento interior, no como una conquista del mundo exterior...

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