Rudolf Eric Raspe, el barón de Münchhausen y un asado de vaca a lo Salzburgo
Cuando la luz del día reinó, comencé a examinar aquellas frutas tan raras, saqué mi cuchilla y corté a una de ellas una buena rebanada y vi, con asombro, que sabía a carne de vaca asada, con la grasa y la masa bien ligadas, con un sabor delicioso, que comí junto con un pedazo de pan traído de Maraga...
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